• 31 de Octubre

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Los padres somos artesanos constructores de nuestros hijos

Gonzalo De los Reyes Serrano Magister en Educación; Coach en Parentalidad Positiva; Director de la división Patagonia en la Fundación Innovación Educativa Chile Creador...

Gonzalo De los Reyes Serrano

Magister en Educación; Coach en Parentalidad Positiva;

Director de la división Patagonia en la Fundación Innovación Educativa Chile

Creador de los Programas DHP (Desarrollo de habilidades parentales) y PARE (Aumento del rendimiento escolar), este último patrocinado por UNICEF y el Ministerio de Educación


La charla había finalizado y se me acerca una de las mamás que había asistido. Ella, me hace la siguiente pregunta: ¿por qué mi hijo me salió tan poco comunicativo? Después de descartar que el hijo de esta madre no presentara algún tipo de trastorno del lenguaje o la comunicación, le respondí: su hijo no “salió” poco comunicativo. Usted, lo construyó así.

Los hijos(as) no “salen” de una determinada manera o forma, como por arte de magia o resultado de la mala o buena suerte de los padres.

Los padres y el contexto familiar son los primeros y más potentes educadores de los niños(as). Ellos, son artesanos constructores de los valores, la autoestima, las creencias, las perspectivas vitales, las expectativas personales y tantos otros aspectos de la personalidad de los hijos(as). Sus actos diarios, sus palabras y frases, sus estados de ánimo y todo lo que está contenido en el relacionamiento con los hijos(as), van “modelando” a estos últimos, día a día. Un artesano que va trabajando la arcilla con sus propias manos, de a poco, con cuidado, con amor, con respeto, es comparable a lo que hacemos los padres cuando hablamos y nos comportamos frente a nuestros hijos(as).

No darnos cuenta de este hecho, es el problema. Porque este proceso “artesanal” ocurre diariamente, a cada momento, permanentemente. Aun, sin que nosotros como padres nos propongamos hacerlo.

Cuando se acerca mi hija(a) a mostrarme la buena nota que se sacó en una prueba y yo, porque estoy “ocupado” contestando un mensaje en mi celular o haciendo otra cosa, le digo que “lo veamos después” o simplemente no le doy mayor importancia, le comunico de manera instantánea y poderosa que su nota no es importante para mí. Con esto, la desincentivo de inmediato a esforzarse estudiando para obtener otras buenas notas. Ella me podría decir: ¿para qué?, ¿con que fin?...si al final, ¿al papá o la mamá no le interesa? Además, “le estoy diciendo” sin hablar, que mi celular es más importante que sus temas.

Al pasar el tiempo, no tendré ningún derecho a quejarme si mi hija(o) se saca bajas notas en el colegio. Lo que es peor aún, si nunca se acerca para mostrarme lo que hace, sus notas, sus tareas, sus logros, lo que piensa, lo que es importante en su vida. Esa manera de proceder de mi hijo(a), será la consecuencia lógica de lo que yo hice con él durante largo tiempo; mientras crecía. O sea, lo “construí” así.

Entonces, le hablo a usted papá o mamá: aún tiene tiempo para revisar lo que hace y dice frente a sus hijos(as). Piense antes de actuar o decir. Tenga la certeza de que su hijo(a) siempre lo observa. Usted es su modelo y ellos(as) desean imitarlo siempre. Si usted lo hace; ellos(as) lo harán. Si usted lo dice, ellos(as) lo dirán. Porque lo quieren, lo admiran y se sienten orgullosos de usted. Cuide sus actos y palabras para que estos sentimientos se mantengan en el tiempo y crezcan junto con sus hijos(as).

Ser padre o madre, es una tremenda responsabilidad para con sus hijos(as). Tarde o temprano, le podrían “pasar la cuenta”.