Esa es la pregunta que busca responder el ensayo clínico Neo Strong, una investigación pionera realizada por Fundación Arturo López Pérez (FALP) que pretende demostrar los beneficios de las rutinas de fuerza en mujeres que reciben quimioterapia.
Imagen de portada: Gissela Castillo, paciente con cáncer de mama triple negativo.