Estoy seguro que Lalo Hitschfeld siempre pensó que a su muerte no era muy importante que le rindieran un homenaje destacando que fue un extraordinario médico, un buen Concejal o un gran Socio del Club de Leones de Puerto Varas entre muchas otras cosas, porque quienes le conocimos un poco mejor, sabíamos que Lalo, solo le importó un mundo mejor, ser una mejor persona y un buen ser humano, por eso como médico quería ayudar al dolor que sufría la gente, como Concejal quiso tener una mejor ciudad y como socio de los Leones, ayudar a los más necesitados de su ciudad y con esas actividades poder descubrir junto a su pasión, la lectura de cientos de libros ¿quién era él ? y cómo poder mejorar esta sociedad tan deprimida y decadente.
Quizás pocos saben o no recuerdan que Lalo escribió un Libro llamado “Reflexiones 2000” cuya dedicatoria fue “Para los Chilenos y toda la Humanidad”… y allí resume sus anhelos, sus pensamientos y sus ideales de un mundo mejor, con personas que piensen más en el dar y servir, lo que era su pasión de vida. En ese libro se puede entender precisamente que Lalo era una persona especial, que buscó y buscó en su vida cómo ser un mejor ser humano para tener un mundo mejor y su respuesta la encontró nada más ni nada menos que en Dios, leyendo la Biblia, cosa que muchos hemos hecho, pero no hemos reparado en ello.
Lalo, leyendo la Biblia, se dio cuenta que en el pasaje de Moisés, cuando le pregunta a Dios, en la zarza ardiendo ¿quién eres tú ?...y Dios le responde ” Yo soy el que soy “…allí, Lalo se dio cuenta y agrega, que cada persona es diferente a otra y la mayoría de la gente en su diario trajín no es capaz de detenerse a pensar en sí mismo ¿quién soy yo, a dónde voy, qué estoy haciendo?... por eso cada persona tiene un concepto muy superficial de su yo y no se da cuenta que en su vida también puede servir, ayudar, dar y ser parte de tener una ciudad, un país o un mundo mejor.
Por muchos de sus pensamientos filosóficos, cristianos y de sueños, Lalo muchas veces no fue comprendido; pero para él, su pensamiento lo resumió en su Libro en una frase “Los verdaderos realistas, son los soñadores” (Ben Gurion).
Por eso, alcanzando a entender quizás muy poco de lo que Lalo pensaba, doy gracias de haber conocido un puertovarino más, de la generación de hijos de nuestros padres y abuelos que vivieron y construyeron Puerto Varas en los años 1900, que al igual que Lalo, nos duele que ya muchos nos estemos yendo a otro mundo quizás a un mundo mejor, pero nos da rabia y es difícil aceptar, al igual que Lalo, dejar nuestra ciudad destruida por el llamado “progreso”. Por eso, es noble rendirle un modesto homenaje a un auténtico puertovarino que dio ejemplo de nuestra generación, honesto, sencillo, cristiano, cariñoso, respetuoso, brillante en su profesión, un padre ejemplar y un gran amigo para recordar por sus conversaciones inteligentes y soñadoras, que acompañadas con una copa de vino, un cigarro en la mano y cantando en alemán fue el tipo más divertido y feliz con el que se pasaba muy bien. Y es así como lo recordaremos siempre con cariño en nuestra familia y en Puerto Varas, porque cuando este diario donde él escribió tantas veces publique estas modestas líneas, ya los ángeles en las puertas del cielo deben haberle preguntado a Lalo, ¿y tú quién eres ?... y Lalo con su característica sonrisa de hombre bueno debe haber respondido, “Yo soy el que soy “…
Fredy Opitz Vergara