• 28 de Octubre

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Soy militante democratacristiano desde mi juventud  y con orgullo puedo acreditar más de 60 años de vida partidaria.

Revisando mi trayectoria, durante la cual he ocupado altas responsabilidades públicas, creo que nunca he dejado de cumplir con los acuerdos adoptados por mi Partido en diferentes momentos o situaciones políticas.

Ahora, por la trascendencia de lo que está en juego, incurriré en incumplimiento de lo resuelto por la Junta Nacional que, sin consulta a la militancia, como se había solicitado, resolvió respaldar la opción Apruebo en el plebiscito sobre la propuesta de nueva Constitución que se votará el próximo 4 de Septiembre.

Y al igual que lo han anunciado públicamente destacados camaradas, mi voto será por la opción Rechazo. Porque si bien, valoro varios aspectos positivos del proyecto constitucional, discrepo de otros que creo pueden afectar gravemente nuestro futuro como país.

La eliminación del Senado, la concentración en una sola Cámara de la tramitación legislativa, el reemplazo del Poder Judicial por Sistemas de Justicia, las excesivas autonomías, la plurinacionalidad y normas preferentes para las diferentes etnias,  la posibilidad de generación de gasto público por iniciativa parlamentaria, la supresión del Estado de Emergencia dentro de los Estados de Excepción Constitucional, la reelección inmediata del Presidente de la República, los altos quórums que impone para poder ser modificada, la incorporación de derechos de la naturaleza que en algunos aspectos parecen ser superiores a los derechos de las personas, la instauración  de escaños reservados obligatorios, etc., etc., son materias de la mayor relevancia y  que pienso incidirían negativamente en nuestro sistema institucional.

Al votar de esta manera estoy ejerciendo mi derecho a votar en conciencia, derecho que es anterior y superior a cualquier acuerdo o normativa partidaria, y en la convicción, además, de que el proceso constitucional deberá seguir su curso, en base a un nuevo acuerdo político que defina como poder elaborar efectivamente una nueva y buena Constitución, que una y no divida, que nos brinde estabilidad, y que sea aceptada y reconocida por la gran mayoría de los chilenos.

 VICTOR REYES ALVARADO

 Ex Diputado de la República 1990-2002