El triunfo del rechazo fue contundente y categórico. Durante la semana el movimiento político de acción ciudadana Transforma publica una reflexión sobre los resultados. Ellos querían que ganara el apruebo. Así lo manifestaron. La mayoría de Puerto Varas no pensaba así. Hace unos meses, en el mural que pintó el movimiento Transforma en calle García Moreno, a la altura de la cancha, dice: “Transformemos la comuna”. ¿Qué significa eso? ¿Qué se quiere transformar? ¿Trasformar era votar apruebo? ¿Cuál es el peso de la palabra transformación?
Cuando el alcalde era candidato explicaba su nominación al cargo como el resultado colectivo y deliberante de un movimiento de acción comunitaria, en crecimiento, reflexivo, diverso, multi disciplinario. En esa elección municipal en todo el país pesaba el desgaste de los candidatos asociados a los partidos políticos, como parte del clima de malestar hacia lo institucional, en el contexto del estallido social, luego la pandemia, las postergaciones de las elecciones y las extensiones forzadas de los gobiernos municipales anteriores. Un escenario raro, movido, con algunas fachadas de locales comerciales en el centro de la comuna con latones para prevenir piedrazos. La independencia política, sobre todo en ese tiempo, parecía una garantía tan ventajosa como la declaración de autonomía por sobre los partidos políticos. No obstante, la independencia en ningún caso era sinónimo de imparcialidad, nunca se trató de eso. Era independencia para poder determinar, de manera colectiva, y sobre todo libre, sin el peso devaluado de los partidos políticos. Incluso, se hablaba de la otra forma de hacer política, tan sin la experiencia previa del fracaso. Eso que llamaban, nuestro momento.
Con el paso del tiempo, el ejercicio del cargo, el avance en el relato de los hechos, el reciente triunfo del rechazo y en la evaluación general de la comunidad, tanto del proceso constituyente, como de la propuesta de nueva constitución, se percibe un cambio. Vuelve con fuerza al debate a nivel nacional y local el rol de los partidos políticos y la formalidad institucional, en contraste del protagonismo reactivo que han tenido los movimientos políticos, las listas y las agrupaciones que surgen ante la falta de representatividad de los partidos. La novedad de estas articulaciones, sin mucha orgánica, se diluye, como es la suerte de cualquier novedad, y el peso de las palabras importa más en la acción que en los discursos.
La idea de movimientos políticos locales integrales, abiertos, colectivos, deliberantes, fluctuantes si es necesario, haciendo eco de la participación, merecen máximo respeto en su intención. La credibilidad de la expectativa pública que convocan obliga continuidad. La promesa necesita seguimiento en su propio relato. Curiosamente, el movimiento Transforma nunca fue más activo que durante la candidatura del alcalde y la concejala que promovieron. Y una vez obtenidos los puestos de representación, en su corta duración, nunca fue más ausente. Entre más tiempo pasa, más se nota. La excepción se marca justo para el tiempo electoral del plebiscito. Tiempo de elecciones, tiempo de actividades.
Mientras, para el largo durante, la independencia del alcalde y la concejala tiene más de soledad política que de independencia política. Se deposita en ellos la representación del movimiento local. Cargan la responsabilidad representativa. El hecho de que el movimiento antes haya tenido una página web con claridad de sus integrantes y de que ahora no tenga puede ser un detalle, pero es también una declaración.
Hablar del movimiento Transforma es importante porque la máxima autoridad comunal y la primera mayoría a nivel de concejales proviene de este movimiento. Representan este movimiento, tanto en sus fortalezas como en sus debilidades. En el resumen, se ofreció transformación, y a cambio se está entregando dos personas que están trabajando en gestión. La gestión es buena, respetuosa, más allá de los aciertos y los errores. Pero, ¿es una gestión transformadora? ¿Esta era la transformación? ¿Estaba condicionada la transformación al resultado del plebiscito? ¿La transformación depende del próximo gobierno municipal? ¿Dónde están los otros transformadores?
La garantía de ausencia de experiencia en cometer errores se acota, la independencia más independiente pronto es el parecido al discurso de otros, y cuando no, la delegación que recae cómodamente en la participación comunitaria, sobre todo a la hora de las explicaciones. La necesidad de reglas, marcos, protocolos, directiva, plazos, aparece como el camino más evidente. Transforma hizo declaraciones sobre su posición sobre el apruebo y el rechazo. Son opciones. Así es la democracia. Era un momento histórico. A veces se gana, a veces no. Pero: ¿Qué pasó con todo lo demás? ¿Por qué perder lo ganado?
Por: Pablo Hübner