Rendición de Cuentas, Innovación Tecnológica, Transparencia, Participación Ciudadana y Colaboración son los pilares fundamentales que orientan el Modelo de Gobierno Abierto, sistema que pone a la ciudadanía en el centro del proceso de toma de decisiones; y que plantea interesantes desafíos a la hora de pensar cómo enfrentar una próxima gestión local.
En nuestro país, a nivel municipal este Modelo ha sido impulsado por el Consejo de la Transparencia, la Fundación Ciudadano Inteligente y Chile Transparente; y en una primera etapa ha contado con la participación de varias municipalidades que en conjunto han puesto en marcha esta iniciativa, estableciendo una escala con cinco niveles de cumplimiento, de manera que las Municipalidades puedan incorporarse al Modelo a través de la implementación de acciones que estén en línea con su propio desarrollo de actividades.
Sin duda, el Modelo de Gobierno Abierto Municipal representa una forma muy desafiante de cómo abordar la relación que se debe establecer, a mi juicio, entre el gobierno local y la ciudadanía, transformándose en una nueva forma de interacción, donde los principios de transparencia y participación ciudadana, basados en el uso de las tecnologías buscan fortalecer el rol ciudadano.
Según se establece en el documento “Modelo para la Implementación de Gobierno Abierto a nivel Municipal”, publicado por el Consejo para la Transparencia, las dimensiones que hay tener presente a la hora de asumir el desafío de modernizar la gestión local son tres:
- Transparencia: Se debe generar una apertura de la información en poder de los organismos públicos, promoviendo que ésta sea socialmente útil y adecuada al interés ciudadano.
- Participación Ciudadana y Colaboración: Se deben generar espacios para una participación que sea continua, permita seguimiento, deliberación de proyectos, programas y políticas a nivel municipal, así como espacios de colaboración con la ciudadanía.
- Rendición de Cuentas: Las autoridades deben informar, responder y argumentar sus decisiones y acciones a la ciudadanía.
A modo de analizar sola una de las dimensiones de este Modelo, la participación ciudadana, es importante recordar que en los últimos años en Puerto Varas, sólo hemos tenido un ejercicio democrático directo que fue la Consulta Ciudadana que impulsó la Asociación Chilena de Municipalidades como parte de las demandas sociales post 18/0. De allí surgieron una serie de prioridades comunales, como por ejemplo, disminuir la contaminación del lago y proteger humedales; mejorar los programas de apoyo social; compensación de ESSAL por contaminación del lago; subvención de locomoción a adultos mayores y personas con discapacidad, entre otras; temas que hasta el día de hoy no han sido priorizados y no forman parte de la agenda pública local.
En este sentido, todos los actores públicos debemos entender que decisiones más participativas gozan de una mayor legitimidad porque se validan ante la comunidad. Devolver el poder a la ciudadanía en el plano local, a partir de mecanismos de democracia directa, como consultas municipales, comités ciudadanos para la toma de decisiones o presupuestos participativos, son fundamentales para llevar a cabo una gestión local que haga suyo el Modelo de Gobierno Abierto Municipal, solo así podremos encaminarnos hacia un desarrollo armónico, consensuado y coherente con las necesidades y aspiraciones de la propia comunidad.