Puerto Varas, nació hace 170 años como Villa, más tarde ya se conoció como un pueblo, hoy ya se conoce como una ciudad y ya se está pensando en un futuro, como una metrópolis. La pregunta es ¿todo lo que hizo la colonización alemana, el trabajo de las casas en alerce de cientos maestros carpinteros con la elaboración de madera nativa, se perderá en unos años más, sin que a nadie les importe?...
Las nuevas construcciones de edificios y proyectos comerciales desde hace un tiempo están destruyendo el Puerto Varas que generaciones habíamos conocido, con sus casas de tejuelas de alerce y su interior de madera nativa, con fachadas típicas casi iguales, muchas sin antejardín y no más de tres o cuatro casas por cuadra, porque antes las casas tenían huerta y gallineros e incluso se criaban cerdos para tener manteca para el año porque no había aceite.
Veo con preocupación que el municipio no resguarde nuestra identidad, nuestra historia y nuestro patrimonio, con una simple ordenanza municipal que “obligue” a toda obra nueva que reemplace o destruya una vivienda antigua, previo al permiso de construcción, TÓMALES FOTOS A LA CASAS QUE SE VAN A DESTRUIR”, para tener un registro histórico y municipal patrimonial de nuestra ciudad. No creo que ningún profesional arquitecto o constructor civil se “oponga” a algo tan simple y valioso para la ciudad y nuestra historia y lamento que a ellos no se les haya ocurrido preservar nuestra historia, incluso también a la Cámara Chilena de la Construcción, cuya asociación gremial tiene como primordial objetivo promover el desarrollo de la construcción privada, no inste a sus asociados a preservar la historia y el patrimonio de los pueblos y vea sólo la construcción como un objetivo económico y no también con un fin más loable como es el patrimonio de sus pueblos.
Me dirán que la Ordenanza General de la Ley General de Urbanismo y Construcciones, no los obliga, pero es la Dirección de Obras de la Municipalidad quien da los permisos de construcción y sería más que una “obligación”, una “contribución” a lo que se destruye de nuestro patrimonio.
Ojalá, por el bien de la historia de Puerto Varas, su gente, su historia y su patrimonio, las autoridades municipales tomen esta iniciativa no instaurada, por el respeto que merecen todos los vecinos que hoy descansan en nuestros cementerios y que en tiempos antiguos construyeron un Puerto Varas con sus casas, sin préstamos hipotecarios, trayendo tabla por tabla en carretones tirados por caballos, no con planchas traídas de Santiago, con tejuelas que se iban a buscar a Alerce también en carretones o con los primeros camiones, donde el viaje demoraba casi un día, ida y vuelta en un camino muy malo y donde un radier se hacía solo a pala, porque no existía una betonera .
Puerto Varas, no puede ser barrido, destruido, olvidado o construido por sobre nuestra historia y su gente. Quizás al “progreso y la modernidad” de los nuevos tiempos, no les interese mi columna, pero quienes somos hijos de Puerto Varas, humildemente siempre defenderemos a esa gente que construyó un Puerto Varas donde hoy “muchos” dicen venir a vivir a una ciudad hermosa, pero no se esfuerzan por cuidar y respetar primero, antes de volver a construir el trabajo y la visión de una construcción local de casas, que carpinteros sin mayores estudios ni herramientas construyeron un patrimonio, hoy admirado por el turismo internacional, que sin ellos, nunca hubiéramos sido una ciudad turística. ¿Cuánto cuesta una foto, versus lo que cuesta construir un patrimonio?
FREDY OPITZ VERGARA
Ex -Concejal