Mucho antes que Joan Manuel Serrat cantara su canción “Caminante no hay Camino”, porque se hace camino al andar, ya muchos puertovarinos que aún vivimos, como estudiantes caminábamos todos los días al Colegio y lo hacíamos o “golpe a golpe o verso a verso “de nuestra mamá, que todos los días nos prendía la luz del dormitorio en invierno y nos despertaba para irnos al colegio. Lloviera o no lloviera, hubiera frío o no, nos íbamos CAMINANDO al Colegio… por calles sin pavimentar, saltando las pozas de agua o la “escarcha” de alguna “helada” mañana, con suerte teníamos botas, una manta o impermeables y así pasábamos la mañana con los zapatos o botas mojadas, a no ser, que hubiera leña en el calentador del curso y podías secarte un poquito.
Pero CAMINAR o “mojarse”, era lo de menos, lo que la juventud de hoy tampoco sabe, es que en los años 1950-1970, muchos estudiantes nos íbamos muchas veces además de caminar, con frio , sin desayuno y mojados, solo con un pan en el bolsón, ya que en esos tiempos no había microondas, ni estufas a gas… solo estufas a leña donde en la mañana había que hacer fuego y esperar mucho que hierva una tetera, mucho menos había una lonchera o un termo, donde llevar la “colación” con leche caliente… ni soñar que existieran las “barritas” o una cajita de leche con chocolate, o sea, “caminar” era lo más fácil, total si hacia frío, en el colegio corríamos detrás de una pelota y se pasaba el frío o el hambre y además, no nos enfermábamos. Y ¿qué pasaba cuando íbamos al colegio de muy pequeños?, bueno, allí estaba para cuidarnos el hermano, el primo, el amigo vecino del barrio o la nana de la casa, que podía acompañarlo al Colegio, pero cualquier solución, era caminando.
Hoy, los estudiantes tienen mejor ropa, mejores zapatos, termos para café caliente, veredas y calles pavimentadas, pero nadie CAMINA. Por ello, no se entiende la “comodidad” que los papás les dan a sus hijos y que tienen que llegar a las puertas de los colegios en el auto. ¿Será mucho riesgo dejar o recoger a los alumnos mayores de 10 años a dos cuadras del Colegio?.
Dejar a los niños a las puertas del Colegio, solo debería corresponderles a los Furgones Escolares o Colectivos y son ellos los que deben tener la preferencia en las calles aledañas para no solo cumplir con una gran labor de llevar niños pequeños a las puertas del colegio, sino además para evitar cualquier accidente. Lamentablemente, hoy aparte de querer llegar hasta el mismo Colegio, los vehículos no respetan las “Líneas Amarillas” de las aceras y se estacionan igual en doble fila o se suben a los prados. El respeto por nuestra ciudad y el respeto por el otro se ve muy poco.
No habrá ninguna solución vial de los tacos que se imponga por parte de las autoridades, si cada ciudadano no está dispuesto al respeto de las “NORMAS”, tanto del tránsito como las normas básicas de respeto hacia los otros, y todo ello requiere “ciertos sacrificios” de parte de los que vivimos en nuestra ciudad. Nada se logra sin sacrificios, por eso, esa debería ser la primera regla que los padres de los alumnos deberían enseñarles. Ahora, es el momento, CAMINAR.
Fuimos varias generaciones que solo caminamos para ir al colegio y cada vez estamos más orgullosos de esa generación de padres, donde muy poquitos tenían autos y donde no habían furgones ni colectivos, pero teníamos algo mucho mejor, nuestros hermanos, primos, tías, nanas o vecinos y llegábamos felices caminando al colegio. ¿Sacrificio?... claro que sí, orgullosos de ello. Al parecer es cierto, “Se hace Camino al andar”…
Fredy Opitz V.
Ex -Concejal.