• 28 de Octubre

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He constatado que no es sólo Chéjov el que brilla en la maestría del cuento y el relato. También desde Rusia nos llega Gógol, don Nikolái Gógol. ¡Caramba qué destreza para estampar en menos de 40 páginas tanto mensaje, tanto significado y simbolismo!

A través de situaciones y personajes nos habla de la justicia (o su carencia), la corrupción, el abuso de poder, el aislamiento, la rutina y la soledad del alma humana. Y como si todo ello no fuera suficiente, pinta un fresco de la sociedad rusa del momento, con sus clases sociales, su sistema burocrático y el manejo del poder en aquel San Petersburgo en que casi siempre hace frío y por ello el capote (abrigo, gabán), prenda de vestuario tradicional, pasa a ser tan relevante, incluso vital.

Y el capote es la necesidad y obsesión del personaje de esta historia, un modesto, solitario y anónimo funcionario público, llamado Akaki Akakievich, en el que pueden reflejarse hasta el día de hoy miles de incomprendidos servidores públicos en los distintos países, la mayoría de las veces mal catalogados por la sociedad y muchas veces maltratados por el poder de turno que llega a hacerse cargo del Estado.

Un relato que se puede disfrutar también desde el humor irónico que aparece entre sus páginas y que deja mensajes para la reflexión. ¿Cuántas personas están ahí, pero que no llaman la atención, que nadie parece ver? Que aparentan insignificancia, pero un hecho, una oportunidad les puede cambiar la vida, incluso sentir que tocan la gloria. Una gloria que puede tener la forma de un capote que abriga y da autoestima.

¿Qué ocurre con aquel que es investido de poder y es nombrado por ejemplo, en un cargo que implica mandar a otros? Lo sabemos. A cada rato se manifiestan las dos posibilidades contrapuestas: un nuevo tirano, que disfruta ostentando su status, abusando de los demás, imbuido del espejismo de su supuesta superioridad. O se da también el otro caso, aquel en que el cargo inviste para desarrollar una potencialidad tal vez escondida, de liderazgo respetuoso, inspirador de otros y que ayuda a ser mejor persona a quién lo ejerce.

Estas y otras lecciones en este relato conmovedor y de notable desenlace.