La iniciativa “Arte y Mesa”, impulsada por Fundación Familias Primero, reunió a más de 2.000 familias de todo Chile, que plasmaron en un plato decorativo el valor de compartir en torno a la mesa. La premiación se realizó en el nuevo estadio de la Universidad Católica, también denominado Claro Arena de Santiago.
La familia Morales Fuentes, de la comuna de Cochamó, obtuvo el tercer lugar nacional en el concurso “Arte y Mesa”, una iniciativa impulsada por Fundación Familias Primero que este año movilizó a más de 2.000 familias en más de 50 comunas del país. El certamen culminó con una emotiva premiación en el nuevo estadio de la Universidad Católica, el Claro Arena de Santiago, en el marco de los 10 años de la Fundación.
Durante los meses de mayo y junio, las tutoras de los programas Kinder Power y Leer es Poderoso de la fundación trabajaron con familias de todo el país en sesiones educativas que invitaron a reflexionar sobre el valor de conversar en torno a la mesa. Como parte de esa experiencia, cada grupo familiar diseñó un plato decorativo de cartón, con materiales simples que representara lo que significa para ellos compartir una comida en familia.
“Interactuar en la mesa puede parecer algo cotidiano, pero cuando ese espacio se vuelve intencional y amoroso, transforma el desarrollo de los niños, impacta en su autoestima y en las trayectorias educativas”, explica Anne Traub, directora ejecutiva de la Fundación.
Durante la exposición, el público asistente - más de 250 personas provenientes del mundo empresarial, educativo y sociedad civil - votó por sus favoritos, dando como resultado el primer lugar a la familia Fuentes Aguilar de Llanquihue, el segundo lugar a la familia Aravena Sepúlveda de Taclahuano y el tercer lugar a la familia Morales Fuentes de Cochamó.
El plato ganador - con un potente mensaje que llama a la unidad “aquí nadie se queda atrás” - será transformado en una pieza real de cerámica y formará parte de un libro conmemorativo que recopilará las historias detrás de cada creación finalista. Además, la muestra contó con la participación especial de cuatro artistas chilenas —Guadalupe Valdés, Maite Izquierdo, Consuelo Walker e Isidora Lackington— invitadas por el National Museum of Women in the Arts, que apoyaron la curatoría y reflexión artística del proceso.