Mientras la capital de Los Lagos muestra una caída de las ventas y un aumento del inventario, Puerto Varas reduce las unidades disponibles y mejora su absorción. Sin embargo, ambas ciudades muestran una de las brechas más altas del país en el acceso a la vivienda, que representa más de 16 años de ingreso familiar, y el 100% de la oferta exige un dividendo superior al 25% del ingreso familiar.