• 16 de Octubre

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De Puerto Varas al mundo: la historia de Aurora Candia, la joven promesa del pádel chileno

  • Comenzó a jugar en 2022 y solo un año después ya competía oficialmente. Hoy, a los 15 años, es la mejor americana en sub-16, compite en categorías adultas y fue nominada a la selección chilena que logró la clasificación al Mundial de Qatar.

Con apenas 15 años, Aurora Candia ya se posiciona como una de las principales promesas del pádel a nivel continental, posicionándose como la mejor competidora de América en sub-16 y alcanzando el segundo puesto en sub-18. No contenta con eso, recientemente la joven puertovarina disputó el Clasificatorio Sudamericano FIP con la selección chilena adulta, donde además de hacer dupla con Macarena Lobo –su entrenadora, y una de las jugadoras más destacadas en el circuito nacional–, fue pieza fundamental para conseguir el cupo al Mundial de Qatar 2026, que se jugará en noviembre.

El crecimiento ha sido exponencial, Candia resalta que la primera vez que tomó una pala (símil de la raqueta de tenis) fue en 2022 –con 11 años–, y sus primeras competencias se dieron a finales de 2023. Con una matemática simple es fácil darse cuenta que la puertovarina solo necesitó cuatro años para convertirse en una eminencia de la disciplina, pero ¿Cómo es eso posible?

Su padre, Felipe Candia, ciclista y gestor deportivo, se ha encargado de potenciar la faceta competitiva en Aurora durante toda su vida, dándole la posibilidad –junto con el apoyo incondicional de su madre– de desarrollarse en distintas disciplinas y compitiendo en algunas de ellas: desde fútbol, pasando por motocross, hasta enduro, hockey y remo.

Hoy, con apenas 15 años, Aurora Candia mira hacia adelante con objetivos que hace pocos años parecían lejanos: seguir vistiendo la camiseta de Chile, consolidarse en el circuito adulto y avanzar hacia las grandes competencias internacionales. En el corto plazo, la joven atleta se prepara para dos de sus principales desafíos en el año: el Mundial con la selección adulta y el Panamericano de Menores 2026, que también se jugará en noviembre.

Gracias a su desempeño individual y como estrategia de preparación para estos dos torneos internacionales, Aurora viajó hasta España para entrenarse en Nox, una de las escuelas de pádel más laureadas a nivel internacional, donde concentrará por los próximos dos meses. No obstante, pese al rápido crecimiento de su carrera, la puertovarina mantiene su centro logístico en la ciudad donde comenzó a construir su camino deportivo y desde donde, asegura, encontró la preparación necesaria para llegar hasta aquí. En conversación exclusiva con El Heraldo Austral, la joven padelista repasa sus primeros pasos en la disciplina, el salto a la selección adulta, su experiencia formándose en Puerto Varas y los desafíos que ya comienza a proyectar para los próximos años.

 


¿Qué significa para ti saber que actualmente eres considerada una de las principales promesas del pádel femenino a nivel continental?

Es increíble. El ranking te mide por los torneos que vas jugando y vas ganando. He ido mucho al Brasil FIP (Federación Internacional de Pádel), que son campeonatos que me dan puntos para este ranking y me ha ido bien. Hay unas brasileras que son muy buenas, pero siempre llego a la final y se hace un buen partido, donde quedo campeona o subcampeona. De todas formas, esos mismos campeonatos están aquí en Chile, los FIP Promises, y este año los jugué todos en sub-16 y algunos en sub-18. En U16 gané todos, y eso me dio muchos puntos.

¿En qué momento te diste cuenta que el pádel ya no era simplemente un pasatiempo y se transformó en algo más competitivo?

Yo desde muy chica que hago deporte y competía en todo: jugué fútbol, me gustaba mucho el motocross e hice enduro (bicicleta de montaña). Además, practiqué hockey y remo. Hasta que hubo un día donde probé el pádel, hice unas clases con mi hermana y me encantó. A pesar de eso, en ese momento estaba jugando mucho fútbol y estaba compitiendo los fines de semana en motocross, hasta que mi entrenador de ese entonces, Enrique Smerkin, me motivó a competir en el pádel, yo jugaba y entrenaba, pero él me llevó a las competencias y a jugar por las series menores. Mi primer torneo fue en Viña del Mar donde hice dupla con mi hermana, no nos fue tan bien, pero me encantó el hecho de poder competir y desde ahí mi entrenador no me soltó más. Por eso seguí compitiendo y después me empezó a ir muy bien. De hecho, en 2024 jugaba con una chica de Pucón y con ella me fue muy bien en menores, nadie nos tenía mucha fe porque recién estaba jugando, pero salimos campeonas y subcampeonas.

 

¿Cuándo fue la primera vez que tomaste una pala de pádel y empezaste a jugar?

Creo que en 2022 recién comencé a jugar y tomé la pala por primera vez, de hecho, entrené un mes y luego lo dejé. Luego, en 2023 volví a entrenar y a finales de ese mismo año empecé a competir.

 

¿Cómo recibiste la noticia de que habías sido nominada a la selección chilena para disputar los clasificatorios al Mundial 2026?

El año pasado ya había tenido un acercamiento con el Panamericano de Adultos, donde me llamaron para una preselección, pero no pude estar porque estaba compitiendo por la selección de menores. Para mi fue increíble quedar en la pre nómina, pero había quedado con las ganas. Hace algunos meses comenzó el tema de la pre-lista para el clasificatorio al mundial, y me habló la entrenadora (de la selección) para ir a entrenar a la preselección. Obviamente confirmé y desde el minuto uno fue una tremenda noticia. Lo primero que hice fue llamar a mi mamá y decirle que quedé en la pre-selección. Cuando llegué allá y entrené fue una sorpresa, estaba en blanco y no sabía si iba a quedar en la nómina final. Me acuerdo que, cuando me enteré de mi nominación (hace un mes), estaba compitiendo en Viña del Mar y me estaba hospedando con una familia amiga. En un momento me senté en el sillón para revisar mis mensajes en el teléfono, y ahí fue cuando me di cuenta que la entrenadora había dado la nómina, leí todos los nombres, pero nunca me di cuenta que estaba yo. Luego la volví a revisar y ahí estaba, fue demasiado emocionante. Jugar en la adulta es uno de mis mayores logros, era uno de mis objetivos desde principios de año.

 

¿Qué significado tiene para ti haberte formado como deportista en Puerto Varas y llegar, desde esta comuna, a los principales escenarios del pádel a nivel continental?

 Yo me preparaba acá en Puerto Varas para llegar al máximo en Puerto Varas y lo lograba, pero a veces sentía que me faltaba un paso. Entonces me fui a Santiago un mes y resultó bien, pero no me sentía a mi 100%, entonces volví a Puerto Varas a entrenar. Yo pensaba que ir a la capital era un salto para un deportista, ya que hay mejores oportunidades y mejor preparación. Pero después de estar ahí, me di cuenta que no era necesario. Con la preparación que yo tenía acá es suficiente. A veces pienso que, siendo deportista, y considerando los logros que he conseguido, ya debería haber salido al extranjero, pero para mí el hecho de estar acá es muy importante, es mi casa. Si es verdad que hay un esfuerzo a la hora de tener que viajar un poco más, pero es de lo que se trata.

 

¿Crees que en Puerto Varas existen las condiciones necesarias como para que los jóvenes talentos del pádel puedan desarrollar sus habilidades?

Yo creo que sí, encuentro que Puerto Varas es un lugar donde nos apoyamos entre toda la comunidad de deportistas, y aparte es una ciudad muy activa. Me pone feliz ver que a veces hay equipos de fútbol o de rugby que se ponen a hacer deporte en La Costanera, y también tenemos papás y personas que se llevan muy bien con el deporte. Creo que tenemos lo necesario y creo que hay gente motivada para seguir creciendo en esto.

 

Usualmente a tu edad los jóvenes pasan por una etapa donde sus prioridades están en el colegio y en las amistades ¿Cómo compatibilizas tu vida deportiva de alto rendimiento con tu vida personal fuera de la cancha?

 Yo comparto con mis mismos amigos desde que soy muy chica y para mí no ha sido tan difícil, porque el deporte siempre ha sido lo que más me ha gustado, entonces nunca he sufrido por no compartir tanto o ese tipo de cosas. En el mundo del pádel tengo a mis amigos y amigas, además de las personas con las que me relaciono desde chica, con las que sigo compartiendo.

 

¿Cómo es un día normal para Aurora Candia?

 Lo ideal de mi itinerario sería competir tres fines de semana y descansar uno, pero a veces se me juntan los torneos importantes y tengo que competir todo el mes. Cuando tengo competencia entreno todos los días (de lunes a jueves) y luego viajo a los lugares donde tengo que competir los fines de semana. Y cuando no estoy compitiendo hago ejercicios de fuerza de lunes a jueves, luego me tomo el viernes como día de recuperación y el fin de semana de descanso para estar con la familia, con mis amigas y desconectar.

 

Si bien aún no está la nómina oficial para el Mundial, supongo que tú ya te proyectas jugando esa competencia ¿o no?

 Si claro, ahora viene el Mundial de Qatar y el Circuito Panamericano de Menores, entonces me encantaría seguir siendo nominada para representar a Chile, ya que más allá de un desarrollo personal, me gustaría poder ayudar a las personas y al país, me encantaría estar ahí. Y en caso de no quedar, continuaría trabajando feliz porque es lo que me gusta y apoyaría a mi país en la competencia, independientemente de que yo no esté.

 

¿Dónde te proyectas de aquí a cinco años más?

 Mucha gente puede pensar que ya competí con la selección adulta, que ya soy el número uno en mi categoría y que ahora me voy a España, pero una siempre quiero más. Mi objetivo principal es seguir siendo llamada por la selección y competir representando a Chile durante los próximos cinco años, pero siempre respetando mi lugar en la categoría en que compito. Mi idea es disputar los FIP Adulto, y he tenido la suerte de jugar dos de estos torneos este año, donde pude pasar la primera ronda, eso para mí es un logro tremendo porque ya estoy sumando puntos. La idea es seguir sumando con la idea de poder clasificar a alguna “qualy” de Premier Pádel.