[OPINIÓN] Cerro Philippi, tierra de nadie


“Todo el mundo necesita belleza, así como pan, lugares para jugar y orar, donde la naturaleza puede curar y dar fuerza al cuerpo y alma”

“En cada paseo por la naturaleza, el hombre recibe mucho más de lo que busca”

John Muir

Estas dos citas de John Muir considerado el padre del naturalismo moderno, propulsor de los parques nacionales, reflejan mi sentir con respecto a la naturaleza.

Desde muy chica he sentido fascinación por árboles, flores y plantas, animales lugares, y la naturaleza en general. Me gusta saber y aprender. Esto ha sido una constante en mi vida, las plantas son mis compañeras. Como dato anecdótico, si voy a un lugar y hay una planta a la que le falte agua, no puedo reprimirme y la riego.

Debido a esto mismo, de diversas maneras me he mantenido siempre ligada a la naturaleza y su cuidado. En Valdivia, ciudad en la que viví 20 años, participé en un comité ecológico que administraba el Parque Urbano el Bosque, reserva natural en medio de la ciudad que ha ido evolucionando hasta convertirse en un lugar de conservación, esparcimiento, investigación, formación, educación y encuentro, donde se han realizado múltiples actividades, desde conciertos hasta talleres sobre la flora y fauna locales. Convocando a cientos de personas a lo largo de los años.

Hace algún tiempo nos vinimos a vivir a Puerto Varas, ciudad que posee un enclave maravilloso con una naturaleza impresionante. Lo primero que eché en falta, fueron las plazas de juego para niños, los parques y zonas recreativas y de paseo, tan abundantes en Valdivia y a los que iba de paseo en familia.

Buscando algo similar fuimos al Cerro Philippi. El Cerro Philippi. ¿Parque Philippi? ¿Que define a un parque?

Según Wikipedia, Un parque1 (del francés parc y del inglés park) es un espacio natural o semi-natural que puede estar situado en el interior de una ciudad o un pueblo y se utiliza como prado, jardín o arbolado para esparcimiento y recreo de los ciudadanos.

Una de las cosas que llaman la atención al visitar el parque Philippi, es el reducido número de visitantes y el hasta hace poco, abandono del lugar, que se ha visto reemplazado por una intervención del espacio poco estructurada, en la cual no se advierte una organización, un plan general que dé un marco y una intención.

La Municipalidad hizo el año 2021 una consulta ciudadana para definir un proyecto para el parque. Lo que es una muy buena noticia. Mientras esto sucede hay algunos aspectos que es importante mencionar.

El cerro está siendo intervenido. Hay corte de árboles, construcción de mobiliario e instalación de señalética, reforestación y definición de uso de algunos sectores. Según tengo entendido en estos trabajos participan vecinos y una agrupación mapuche huilliche. No dudo de la buena intención de todos quienes trabajan en y por el cerro. Pero echo de menos el plan de intervención.

El cerro fue talado durante la colonización, en las fotos es posible verlo totalmente desforestado, salvo el enorme Laurel que está en el lado norte fuera del parque.

En el siglo pasado fue replantado con especies autóctonas e introducidas. El cerro Philippi no es un bosque nativo. En él podemos encontrar desde mañíos hasta eucaliptus pasando por una plantación de secuoias.

Dentro de esta variedad de especies hay algunas altamente invasivas como el aromo, en sus dos variedades, (Acacia melanoxylon  y Acacia dealbata). En un afán de controlar la expansión de estas especies se está talando el cerro con un resultado poco feliz, se está haciendo a pulso sin mayores recursos. Por lo que el resultado es triste y desordenado, poco técnico. El punto es que esto da la impresión de que el cerro es tierra de nadie. De que yo o cualquier otra persona con buenas intenciones, puede intervenirlo. El cerro tiene una historia de proyectos de distinta índole, campo de tiro, canopy, pista de descenso para bicicletas etc.

La encuesta realizada reflejó la preferencia de los ciudadanos que la contestaron: contacto con la naturaleza, paseo, relajación y recreación.

Es necesario darle un orden a las intervenciones en el cerro. Cuidar su naturaleza. Analizar las especies presentes para hacer un plan de manejo, para talar lo que sea necesario, limpiar lo que haya que sacar, determinar las zonas de reforestación y aquellas que serán de uso recreativo. Idear un equipamiento y señalética acordes armoniosas, bien acabadas. Áreas verdes bien resueltas, macizos florales bien pensados…

Hacer un trabajo profesional y mientras este esté en planificación, mantenerlo limpio, ordenado, cuidado y protegido.

El cerro Philippi es un tesoro para la ciudad. Un parque para sus habitantes y para quienes la visitan, donde pueden encontrarse con la naturaleza y su efecto sanador.

Por eso es tan importante protejerlo.

Denise de Solminihac

Vecina de Puerto Varas

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