“La Compleja Misión de Distribuir Energía en la Ruralidad”
Por Franco Aceituno
Gerente General
Cooperativa Crell
Debido a los temporales que han azotado la región de Los Lagos y, en especial, la provincia de Llanquihue, donde nuestra Cooperativa Crell distribuye energía a 8 comunas: Puerto Montt, Puerto Varas, Llanquihue, Fresia, Frutillar, Los Muermos, Maullín y Purranque, mayoritariamente en zonas rurales, a través de sus 3.200 kilómetros de líneas eléctricas, se han visto afectados varios sectores por interrupciones del suministro eléctrico, lo que nos ha llevado a sostener variadas reuniones con autoridades y vecinos para escuchar sus problemáticas y, también, para contarles el quehacer de nuestra cooperativa.
Crell es una Cooperativa, que fue creada en el año 1948, por agricultores de la zona quienes necesitaban contar con electricidad en sus campos y que para las grandes empresas eléctricas proveerles el servicio no era rentable. Nuestro sur se caracteriza por su belleza natural, su exuberante bosque, la copiosa lluvia y los vientos y son, justamente los árboles y el viento los que provocan la mayor cantidad de cortes de suministro eléctrico y el mayor problema es cuando estas fallas se producen en la noche, ya que la detección del punto de falla se dificulta, por los muchos kilómetros de red eléctrica que se deben recorrer, muchas veces en lugares de muy difícil acceso, sin una buena iluminación, lo que hace más lenta dicha labor, y una vez detectado el punto de falla, evaluar las condiciones para su reparación, tanto técnicas, como de riesgo para nuestro personal, por los vientos y eventuales caídas de árboles o ramas en la zona de trabajo.
Tenemos brigadas con personal preparado, con todos los implementos de seguridad, herramientas y maquinarias que acuden a cada llamado a cualquier hora del día, porque sabemos que lo que hacemos es muy importante, pero también sabemos que distribuir energía en la ruralidad es muy complejo y riesgoso, y que los problemas siempre se van a producir, porque así es el territorio en el cual habitamos, agreste y muchas veces rudo, y el riesgo de que se produzcan cortes de energía eléctrica va a seguir existiendo, y no es que no hagamos el trabajo de despejar la franja de seguridad de la red eléctrica (5 metros a cada lado de la red), sino porque los árboles crecen más que el ancho de esa franja. Además, cuando el temporal termina nuestro trabajo continúa, porque tenemos que seguir revisando, tanto los árboles caídos, como las líneas eléctricas que pudieron haber quedado deterioradas.
Entonces, lo que le pedimos a la comunidad, es la imperiosa necesidad de mantener la zona adyacente a la franja de seguridad de las redes eléctricas despejadas de árboles, arbustos o vegetación de cualquier tipo, que ponga en riesgo la continuidad del suministro eléctrico.
Finalmente destacar, que nuestra Cooperativa, con la finalidad de compartir experiencias, fortalecernos y representar los intereses de sus socios, es que forma parte hace varios años, de la Asociación Gremial de Cooperativas del Sur.
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