Durante la visita del presidente Boric a la región los alcaldes le manifestaron su preocupación por el tema del transporte público. El problema que se presenta es serio, pero no es nuevo. El caos vial viene marcando el tráfico desde hace largos meses. El estallido social, la pandemia, el cambio climático, movilizaron a miles de familias desde las grandes ciudades a localidades más pequeñas, como es el caso de Puerto Varas.
El sistema actual no estaba preparado para recibir a tantas personas al mismo tiempo. Puerto Varas, al igual que otras comunas de la región, vive con la presión inédita y padece sus estragos. Los problemas viales de siempre se han acentuado y problemas viales que no existían, han aparecido. La mejor manera de evidenciar el cambio es recorriendo las calles de la comuna durante la mañana de un día de semana. Las bocinas. Las esperas. Cada intersección tiene su cuota de peligro. El problema del tráfico no es solo una cosa práctica, pone en jaque una forma de vida que parece perdida, como el tiempo en las filas. Lo que motiva a quienes se vienen es lo que se pierde. Esa tranquilidad.
El nuevo escenario requiere nuevas medidas. La situación es tan encima que la acción debería ser prioridad. Existen anuncios de medidas, implementación de buses eléctricos, entre otras, todo bienvenido, pero aún no queda claro de manera nítida cuál es la estrategia de transporte público para la región de Los Lagos. Los anuncios que se mencionan se ofrecen de manera aislada, sin lograr poder articular de manera clara el plan central ante el colapso inédito. Saber con precisión cuáles serán los medios de transporte que se favorecerán: trenes, buses eléctricos, bicicletas eléctricas, mini buses, embarcaciones. Cuáles serán las soluciones de conectividad que se favorecerán: carreteras urbanas, metropolitanas, ciclovías, terminales, paraderos, señaléticas, semáforos inteligentes.
Una estrategia de conectividad regional requiere dar respuestas claras a temas esenciales. Por ejemplo: ¿Qué pasa con el regreso del tren? ¿Cuánto se ha avanzado en lograr que el tren vuelva? ¿Qué tipo de tren sería el que volvería? ¿Por qué no se ha iniciado la recuperación de las estaciones? ¿Se harán nuevas estaciones? ¿Cuáles serán? ¿Cuándo se conocerá el trazado definitivo para la región de Los Lagos?
Si se hiciera una encuesta de preferencias, muy probablemente, el tren sería uno de los medios de transporte favoritos. Pero, basta ir a cualquiera de las estaciones para entender de que no está pasando mucho con el regreso del tren. El abandono amedrenta el sueño y conmueve el recuerdo de un fracaso. La imaginación colectiva es una nostalgia profunda. Una derrota. La mezcla entre lo que fue, lo que es, y lo que pudo haber sido.
El anuncio de que Puerto Varas se integra a la capital regional en una nueva área metropolitana, se ha explicado, parcialmente, como el nombre paragua para dar pie a iniciativas ambiciosas, como la de mejoramiento en el transporte público. La vida cívica requiere de un medio de transporte público robusto, con infraestructura moderna, funcional, coherente con la realidad actual, asumiendo de que la necesidad no es la misma que hace 5 años atrás.
La respuesta de conectividad moderna, ágil, merece convivir con el resguardo de la identidad histórica de todas las localidades que conectan la región, sean o no parte de una nueva zona metropolitana. Puerto Varas tiene una relación estrecha de cuenca, así como también, vínculos entre cordillera y costa, que son esenciales en su ubicación histórica, más allá del crecimiento urbano reciente y su reflejo en el impacto vial.
El plan de transporte público para la región de Los Lagos debe poder representar el sentimiento de una forma de vida. La presión migratoria no debería cambiar la esencia identitaria. Curiosamente, la conectividad tiene la paradoja de la fragmentación. Los caminos unen, así como también, dividen. El cuidado de las decisiones, en perspectiva de todos los elementos sobre el plano, es esencial para resguardar el pasado, sin por eso, perder el rumbo del futuro.
La región tiene la oportunidad de ser un ejemplo en la implementación de un sistema de transporte público moderno y eficiente. Mejorar sinceramente su infraestructura, las estaciones, los paraderos, la señalética, la diversidad de medios de transporte. Adicional, implementar tecnología con aplicaciones para saber los recorridos, sus horarios exactos. Modernizar el sistema de pago con una tarjeta. Medidas claras que requieren un plan claro. Tal vez partir por lo simple. ¿Qué se hará? ¿Dónde? ¿Cuándo?