El actual gobierno municipal ganó las elecciones del año pasado bajo una palabra que dice todo: Transforma. El plan prometido era transformar la comuna. Para eso, un movimiento organizado, creciente, transversal, deliberante, interdisciplinario, trazó cuatro líneas de trabajo claves: Comuna verde, planificada, equitativa y participativa.
Cada área de trabajo en el programa de gobierno responde a un plan con diversas medidas distribuidas a lo largo del amplio territorio comunal, marcando énfasis de acción, con participación vinculante. Llevar el municipio a la calle, escuchar más que hablar, diagnosticar con la gente, avanzar juntos y juntas en las soluciones, que como se sabe, muchas veces son urgentes.
El movimiento Transforma, sin ser formalmente un partido político y sin identificarse con una posición política específica, prometió cambios profundos y transversales. En la defensa electoral de sus capacidades de acción conjunta, representada por sus candidatos al cargo de alcalde y concejal, estaba el argumento de que los otros candidatos en competencia, de alguna manera, ya habían tenido la oportunidad, pero no la habían aprovechado. Este era su tiempo de hacer las cosas de manera diferente. Según el discurso del año pasado, los candidatos de Transforma eran mucho más que su individualidad. En su nombramiento representaban a una fuerza conjunta de acción. Representaban un equipo, más allá de los partidos tradicionales de siempre, que se había organizado para hacer política de otra manera.
El movimiento Transforma consigue lo que independencias políticas instrumentales, dependientes de partidos políticos convencionales, no consiguen. El éxito electoral del movimiento parecía marcar el inicio inédito de un proceso de acción organizada y colectiva. Las promesas y las expectativas estaban en lo alto de una oportunidad histórica, enfrentada con optimismo al vértigo del momento. Ahora o nunca: El punto de no retorno del temido colapso comunal, expresado en la sequía, la basura, la contaminación del lago, quebradas, humedales, aire, la fragmentación del territorio, la ausencia de plano regulador adecuado, la carencia de participación vinculante efectiva, la injusticia social, todas situaciones que tendrían al fin, un fin. No sólo eso, además de solucionar problemas, estaba viva y expresada la épica de aprovechar las oportunidades de la gestión. Ser líderes, referentes, ejemplo de cómo se pueden hacer cambios de otra manera y lograr, en consecuencia, transformar la realidad de los vecinos de Puerto Varas.
Es evidente que estos anhelados cambios responden a procesos que toman tiempo, muchas veces más que un gobierno municipal. También es claro que en el curso de la gestión se heredan situaciones no previstas y no deseadas que complejizan la velocidad de los esperados resultados. El discurso electoral triunfante se enfrenta así un realismo empalagoso, con responsabilidades compartidas en el mapa del poder, que más allá de las culpas, estira los plazos y moviliza el relato: desde el optimismo exacerbado hacia las abultadas explicaciones.
Con el paso de los meses el movimiento Trasforma también se ve distinto. Luego del triunfo electoral del año pasado las redes sociales pierden fuerza. En su página de Facebook hay apenas un posteo este año. En Instagram se ve un poco más, pero sigue siendo poco, muy lejos de su presencia de campaña. En Twitter ni siquiera eso, la cuenta está abandonada desde el año pasado. Para el caso del sitio web, no es lo que era. Ya no se ve claramente quienes integran el movimiento. Tampoco se distinguen vocerías, más allá del alcalde y la concejala, quienes son antes representantes de todos los vecinos que de un movimiento político específico.
La disminuida presencia pública del movimiento Transforma, más allá de los representantes electos, es cuando menos, curiosa. En el paso del verso de la campaña a la prosa del ejercicio del cargo, en el día a día, ante el desgaste, los problemas, la aridez de los procesos y la complejidad de los conflictos, incluida la letanía de sus plazos, viene un semi silencio prolongado que cuesta entender, justo cuando más se necesita apoyo. ¿Qué pasó con el movimiento Transforma? ¿Quién preside el movimiento? ¿Quién dice algo sobre todo lo que está pasando, que no es poco? ¿Obtener el triunfo electoral municipal era parte del inicio, o era el fin?
Por: Pablo Hübner