Nuestros cuerpos son como mi hijo pequeño cuando llego en las tardes después del trabajo:
Mamá! Grita y corre lleno de risa y me pide "abacho". Lo abrazo y me hace la mujer más feliz del mundo con los besos que me da. Nos ponemos a jugar y pasamos momentos llenos de sensaciones y emociones placenteras.
Aunque no todas las tardes es así... A veces llego hablando por celular y con demasiadas cosas cargando y no puedo abrazarlo. Y en vez de tomarlo en cuenta a él, me pongo a hablar con la nana de mi día o el de ellos. Pues fórmula perfecta para el desastre. Raimundo se pone mañoso, llora o intenta llamar mi atención tirando cosas.
Tu cuerpo también quiere, requiere atención y cuidado. En cada centímetro de tu piel existen más de 5.000 terminaciones nerviosas que te permiten sentir. 5.000 por centímetro esperando a que te des cuenta de lo que están sintiendo!!
Pues te invito a salir de tus pensamientos o hacer desenfrenados y a conectarte con el PLACER:
- Siente la arena tibia calentando y masajeando tus pies.
- Siente el agua que con cada ola acaricia y masajea tus piernas.
- Siente el sol que calienta y ilumina tu espalda.
- Siente el viento que hace revolotear tu pelo y te hace cosquillas en el cuello.
- Siente la mano que te da la persona querida que está a tu lado.
Siente como te Sana el Placer que te da la Naturaleza.
Si lográsemos día a día conectarnos con el placer que nos da nuestro cuerpo, estoy segura que así cómo mi hijo está feliz y se "porta bien", cuando lo escucho y atiendo con cariño, nuestros cuerpos estarán llenos de endorfinas y más saludables y no serán necesarios tantos berrinches (dolores por acá o por allá) para llamar nuestra atención.
Igual podríamos enfermar, sin embargo, al estar conscientes y agradecidos de nuestros cuerpos, seremos capaces de percibir cualquier sensación no placentera antes, a tiempo para hacernos cargo.
Por último, no olvides el poder de la imaginación. Así como basta imaginarse un limón para empezar a salivar, basta imaginarse en la playa para sentir el placer de esta. Pues regálate también placer imaginativo.
Siente placer, agradécelo y ama tu cuerpo.
Dra. Astrid Bown
Instagram: Sanando_con_naturaleza