• 28 de Octubre

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Tal como estaba pactado, el lunes 28 de junio, día feriado, se produce el esperado cambio de mando. Esta ceremonia debió haber sido en diciembre 2020, pero por motivo de la pandemia, se postergó dos veces. La ceremonia fue austera y tranquila. Cientos de personas seguían la transmisión por internet. Poco público como medida sanitaria en el salón de concejo. Todos con mascarilla.

El primer discurso del alcalde Tomás Gárate fue integrador y adecuado. Entre sus palabras hizo referencia a lo que le dijo un antiguo trabajador municipal. El mensaje era claro: Ir de frente, dar la cara, enfrentar los obstáculos. En la misma línea, los nuevos concejales tuvieron palabras para el desafío que enfrentan. Todos agradecieron la oportunidad, demostrando humildad cívica y voluntad de trabajo, más allá de las diferencias. Fue una linda ceremonia, pero como dicen, las campañas son en verso y los gobiernos son en prosa.

Este gobierno municipal está llamado a ser un gobierno de acción, con participación comunitaria vinculante, y destinado a enfrentar desafíos históricos. Entre la crisis económica, sanitaria, climática y política. El habitar poético, tan valorado en su expresión y sentido espiritual, condicionado también al desafío inmediato de urgencias diversas y colectivas, en el requerimiento más concreto y material.

La integración de las miradas y el trabajo colaborativo será determinante, tanto para los representantes que recién asumen, como para los representados. Lo probable es que no todos estén de acuerdo con las acciones que emprenda el municipio. Habrá críticas y dudas a los procesos, los plazos, las metodologías, la jerarquización de las medidas y la distribución de los esfuerzos. La conducción política será clave para evitar una rivalidad áspera que condicione los avances, como fue en el concejo anterior. Es responsabilidad de todos, representantes y representados, evitar estos conflictos donde sólo pierde la comunidad. La defensa por el espíritu cívico y el respeto, más allá de las diferencias, debe prevalecer.

En los recientes procesos políticos las redes sociales han demostrado su importante influencia. Lamentablemente en Puerto Varas abundan los perfiles falsos. Nombres de fantasía y una foto que es una caricatura. Hablan en nombre de los vecinos, pero pocos saben quiénes son los que se esconden detrás de estas cuentas. Exigen respuestas como quien se siente dueño de la verdad, usando adjetivos calificativos con un tibio aliento inquisitivo. Algunas autoridades electas se han visto interpeladas por esta práctica que cuestiona con la arbitrariedad de quien ya sentenció el juicio, más allá de las respuestas. Las palabras que intentan razonar con esos muros reciben ladrillazos. No hay lugar para matices. En la trinchera de la pantalla brillante y con el escudo del anonimato, abundan los sobrenombres, las caricaturas, las reducciones, las ofensas, las falsas comparaciones y otros principios tan propios de la mediocridad.

De manera permanente se están creando más y más cuentas falsas en redes sociales que comentan la realidad local. Interactúan entre ellas, amplificando el ruido de la arrogancia. ¿Quién las crea? ¿Quién las administra? ¿Por qué no dan la cara?

La articulación de grupos opositores a la gestión de la actual administración es razonable y puede ser beneficiosa. Un buen gobierno se fortalece con una buena oposición. No obstante, en consideración de la transición política local y del reciente cambio de mando, los grupos opositores a la actual administración carecen de formalidad y visualización, y aún no se distinguen liderazgos claros. Todo está recién partiendo. Los pasos de acción del gobierno municipal deberían provocar reacciones. Estas reacciones merecen estar en el marco del respeto cívico y cuidado de la institucionalidad que representa a la comuna.

Tanto la adhesión como la crítica debe servir al afán de crear un Puerto Varas mejor. La convicción sectorial no es compatible con la falta de respeto, así como la honestidad no es compatible con ocultar la cara. Tomás Gárate habló en su primer discurso precisamente de dar la cara. Quienes quieran apoyar o criticar este gobierno municipal, deberían al menos partir por ahí, y no ser como el ex alcalde Ramón Bahamonde, quien ni siquiera se atrevió a ir a la ceremonia de traspaso de mando.

Por: Pablo Hübner