“Cuando emprendas tu viaje a Ítaca, pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias” …Así comienza el poema de Constantino Cavafis, y lo cito porque me ayuda al justo para expresar lo vivido en este viaje literario que comenzó con La sombra del viento.
Recordemos que La tetralogía de El Cementerio de los Libros Olvidados de Carlos Ruiz Zafón está integrada por las novelas La Sombra del Viento (2001), El Juego del Ángel (2008), El Prisionero del Cielo (2011) y El Laberinto de los Espíritus (2016). Estas novelas comparten un universo narrativo ambientado en Barcelona y se entrelazan a través de enigmas y misterios, formando una serie de historias conectadas. Pese a que son libros independientes, es mejor leer la saga en orden.
Este Laberinto es un libro con una prosa hecha a base de luz, sus páginas son como un manantial de palabras, que van decantando en su curso citas y párrafos como pepitas de oro.
Nos encontramos aquí con una Barcelona de tinieblas, de crueldad, de mezquindades y falsedades. Una ciudad de pasillos oscuros y mansiones en abandono, de librerías, libros malditos y escritores trágicos; y que alberga un edificio invisible que guarda un contenido fabuloso formado por una ciudad de libros, un cementerio de libros olvidados esperando por alguien que los tome, los haga suyos y los lea antes del fin de los tiempos.
La galería de personajes están comandados por los Sempere, familia de libreros. Pero me permito decir que las luces más brillantes en el reparto las tiene Fermín Romero de Torres. Sus admoniciones, discursos y salidas de libreto, con esa filosofía campechana y de arrabal son un bálsamo para el espíritu. Nuevos personajes emergen en esta parte final y se cruzan por los laberintos de la narración. Destacan también Alicia Gris y el recuerdo de Isabella, la inolvidable.
La guerra civil española ha dejado su huella y los cuerpos y las almas soportan como pueden la opresión del régimen franquista y el abuso de quienes ostentan el poder total. En ese mundo, la historia familiar de los Sempere, que se origina en La sombra del viento, es tocada por una conjura de raíces siniestras.
Al final, prevalece una sensación de plenitud por la experiencia vivida en este laberinto de pasiones y aventuras. Un libro a la altura de una saga inolvidable.