En la mañana de ayer, se firmó un acuerdo entre la Corporación por la Niñez y el Hotel Wyndham Pettra Puerto Varas que permitirá ejecutar una cadena virtuosa de acciones que se espera derive en una mayor recaudación para la corporación local que trabaja hace 14 años en el Hogar San Arnoldo de Puerto Varas, hogar para niños y niñas de cero a seis años que son derivados desde el Juzgado de Familia.
El acuerdo , según lo detalló Elisabeth Wettig cofundadora, miembro del Directorio y Presidenta de la Corporación por la niñez consiste en que “el hotel va a confeccionar trípticos con lo que nosotros hacemos y lo va a poner en cada una de las habitaciones y, cuando los pasajeros hagan el check out le van a preguntar si quiere donar para los niños y niñas de la corporación de Puerto Varas”.
Colin Turner, Director Ejecutivo de los Hoteles Wyndham Pettra, destacó respecto de la firma de este acuerdo que “es reafirmar nuestro compromiso con la ciudad que nos está recibiendo como hotel, somos parte integral de la sociedad, por lo tanto, tenemos que apoyar iniciativas tan importantes como la colaboración con la niñez”.
Por su parte, Elisabeth Wettig , declaró que este acuerdo “significa que podemos abrirnos al turismo. Puerto Varas es una ciudad turística y nuestra corporación es poco conocida, y esto es pasar un peldaño más arriba y que los turista chilenos y extranjeros conozcan todo lo que hacemos en favor de la niñez y de los bebés de la corporación y de la residencia San Arnoldo”.
Corporación por la niñez
Elisabeth Wettig, médico pediatra, hace 14 años atrás fue a conocer lo que era la residencia San Arnoldo, la cual, “tenía muchas falencias, estaban muy solos ellos y decidí juntarme con mis amigas y formar esta corporación para poder ayudar a estos chicos, a estas guagüitas que están en la residencia” comentó la actual Presidenta de la Corporación por la niñez, la cual tiene más de 200 socios cooperadores que han permitido cambiarle la vida a los pequeños que llegan a la Residencia San Arnoldo, ubicada en la esquina de calle Purísima con Verbo Divino en Puerto Varas.
“Es una vida muy difícil la que tienen estos niños- explica Elizabeth -, es una tarea tan grande que hay que hacer, porque hay que ayudar a estos niños que están todos judicializados, que se los han quitado a sus padres para vivir en esa residencia, esos bebés, esos niños, es tan doloroso y no todo el mundo puede tolerar estas injusticias que ocurren en la vida. No es para todo el mundo esto de acompañar a estos niños, porque se sufre mucho”.
“Empezamos a formar un voluntariado que fue llegando así como llegan las cosas en la vida, solos. La labor de los voluntarios en la Corporación es tomar a los niños, abrazarlos, cuidarlos, darles de comer, cantarles, jugar con ellos, ese es el trabajo. Algunos van una vez por semana, otros van dos veces y algunos van todos los días a ver a su niño, porque cada voluntario tiene su niño y eso es lo que ha marcado una diferencia”.
“Al comienzo no sabíamos esto, iban todos en grupo, voluntarios en grupo, niños en grupo y no estaba la individualidad, entonces no estábamos haciendo una labor realmente importante porque un niño necesita tener a un adulto que esté con él, con el cual pueda formar un apego; si hay muchos adultos dando vuelta no hay apego seguro, entonces, esos bebés se crían en un ambiente inseguro y tienen todos los problemas en el futuro que sabemos que tienen los niños y niñas que están metidos en este círculo que es el Sename”.
“Cada uno de los treinta niños que tiene el Hogar San Arnoldo tiene un adulto y esa es la maravilla, y lo fuimos aprendiendo en el camino. Al principio lo que nos movía era la parte estructural, la casa que se llovía, que los cables eléctricos estaban colgando, que las cunitas había que atornillarlas porque estaban todas que ya se caían, ese tipo de cosas nos preocupaba. Pero después nos dimos cuenta que lo que teníamos que trabajar era en su crecimiento, en aportar en lo que es una terapia psicológica a estos niños y niñas y sanar esas heridas que ellos traen y ahí cambió, ahí hicimos el switch y nos abocamos solamente a estar con los niños, a jugar con ellos, todo en forma terapéutica y de forma lúdica, en forma de juego”.
“Nuestra Directora Ejecutiva, Sofía Gómez, ella es psicóloga infantil que ha trabajado ya antes con la infancia vulnerada y ella es la experta y nos ha ido enseñando y hemos tenido talleres. A los voluntarios se les hace talleres todos los años en cómo cuidar a estos niños y niñas, en como contenerlos . Esa es una palabra que ahora sale en las noticias porque no saben cómo contener a estos niños grandes que se desregulan, gritan, patalean y quieren matar, en el fondo, porque están con mucho odio, con mucha rabia dentro, con mucho dolor y con muchas heridas, porque son heridas que tienen estos niños más grandes”.
“Nosotros igual en la residencia San Arnoldo, a los niños y niñas de dos o tres años igual hay que saber contenerlos porque también a ellos algunas veces se le gatillan los recuerdos, y ellos mismos no saben qué les pasa y todas esas cosas las hemos ido aprendiendo de a poco y se ven muchos resultados, muy buenos. Los niños y niñas que se han ido en adopción y recuerdan estos tiempos donde nosotros le dábamos juegos con caballos, música en la estación rock, arte terapia con una experta en el tema, todo eso ha sido maravilloso y recuerdan y quieren volver a visitar”.