Su origen se remonta a un grupo de agricultores visionarios de la provincia de Llanquihue, quienes compartían un mismo desafío: llevar la energía eléctrica hasta sus campos. En aquellos años, las grandes empresas del sector no estaban dispuestas a invertir en zonas rurales debido a la baja rentabilidad que suponía extender redes a lugares apartados y con pocos habitantes. Frente a esa dificultad, este grupo de agricultores decidió organizarse y crear su propia empresa eléctrica bajo el modelo cooperativo, dando vida a la Cooperativa Rural Eléctrica Llanquihue.
Lo que comenzó como un esfuerzo local para iluminar los campos del sur, pronto se convirtió en un motor de desarrollo regional. Con el paso del tiempo, y gracias al trabajo de generaciones de socios, trabajadores y directores, la Cooperativa amplió su alcance y pasó de ser una organización rural a una empresa regional, adoptando el nombre que hoy la identifica: Cooperativa Regional Eléctrica Llanquihue (Crell).
A lo largo de su historia, Crell ha acompañado la transformación del territorio, pasando de los primeros postes de madera en caminos rurales a una moderna red eléctrica que hoy alcanza más 3 mil kilómetros, entregando energía a más de 38 mil hogares y 500 empresas en las comunas de Puerto Montt, Puerto Varas, Llanquihue, Frutillar, Fresia, Los Muermos, Maullín y Purranque.
Durante sus primeras seis décadas, la cooperativa centró sus esfuerzos en el mundo rural, llevando electricidad donde antes sólo había oscuridad, permitiendo el progreso agrícola, la educación y la conectividad de las familias. En los últimos años, ha extendido su labor al ámbito urbano, consolidándose como una empresa moderna, confiable y con un profundo compromiso social.
Hoy, Crell mira hacia el futuro con la misma convicción que tuvieron sus fundadores, reafirmando su propósito de seguir creciendo junto a la comunidad. Entre sus principales desafíos destacan:
- Modernizar y fortalecer su infraestructura eléctrica para acompañar el crecimiento de la región.
- Incorporar innovación tecnológica para mejorar la experiencia de los clientes.
- Mantener una relación cercana y colaborativa con las comunidades, preservando su identidad cooperativa.
En sus 77 años de vida, Cooperativa Crell ha sido testigo y protagonista del desarrollo del sur de Chile. Su historia es la de una comunidad que, unida por la necesidad y guiada por la cooperación, transformó un sueño compartido en una realidad que hoy ilumina hogares, caminos y esperanzas.