Durante más de 18 años de trayectoria ininterrumpida y 12 años de labor autogestionada a través de su fundación, Carnaval del Sur ha transformado el paisaje cultural, pedagógico y social del sur de Chile. Reconocida con distinciones internacionales, la organización ha convertido el lenguaje universal de las máscaras, el teatro gestual y la naturaleza en un patrimonio vivo que late con fuerza en el corazón de la Región de Los Lagos.
Hoy, frente a un escenario inédito en el que, de manera excepcional dentro de su historia, las vías tradicionales de financiamiento a través de fondos concursables públicos no han alcanzado la adjudicación requerida para la producción general de esta edición, ocurre un fenómeno conmovedor: la comunidad ha salido al rescate de su propio festival.
Un mes de amor, tejido y resistencia comunitaria
Desde hace más de cuatro semanas, los fines de semana en Puerto Varas han cobrado un sentido distinto. La Junta de Vecinos del sector El Mirador, junto a una red incansable de apoderados y familias de los miles de niños, niñas y jóvenes que se han formado en las aulas, residencias de menores y talleres de Carnaval del Sur, han transformado el trabajo voluntario en una verdadera obra de arte colectivo.
Cientos de manos amorosas se han desplegado pacientemente para lavar, zurcir, reparar, clasificar y alistar cada uno de los trajes y las icónicas máscaras artesanales. Son los atuendos con los que miles de niños esperan con ansias vestirse, habitando la ilusión de transformarse en los seres mitológicos y de la naturaleza que dan vida a la magia de nuestro territorio. “Este esfuerzo cotidiano y silencioso es la prueba palpable de que Carnaval del Sur no es solo un evento en el calendario: es una identidad profunda, un refugio afectivo y un hito de integración comunitaria que le pertenece a su gente” declara Carolina Cruz, Directora de Carnaval del Sur.
La urgencia del compromiso privado para abrir las puertas en Cerro Philippi
Ante la dificultad financiera que atraviesa esta versión del Carnaval del Sur, Carolina Cruz, explica que “para abrir las puertas del emblemático Cerro Philippi este próximo 28 de noviembre, tal como se ha realizado de manera ininterrumpida año tras año, necesitamos con urgencia el compromiso definitivo de la empresa privada regional y nacional. Carnaval del Sur es un motor de desarrollo turístico, cultural y social para Puerto Varas, y su continuidad requiere que el sector productivo abrace la responsabilidad social con la infancia y el patrimonio cultural local”.
En medio de este desafío, gracias a la generosa y noble gestión de dos filántropos comprometidos con el arte y la infancia —quienes han preferido mantener su nombre en el anonimato—, la Fundación ha logrado presentar un plan de patrocinio integral y carpetas de donación bajo la Ley de Donaciones Culturales a 16 empresas relevantes de la región y del país.
“Esta articulación público-privada y ciudadana representa el impulso definitivo que necesitamos para materializar una versión más del festival. Las empresas hoy tienen en sus manos la oportunidad histórica de responder a esta llamada, sumándose como aliadas estratégicas para que la infancia de nuestra región no pierda su fiesta más sagrada” comentó finalmente Cruz.