Respuesta a columna de Jorge Guzmán Dávila
Por Pablo Hübner
Quisiera responder la columna escrita por Jorge Guzmán Dávila a modo de carta abierta.
Jorge, tu columna me ofende, porque me descalifica. Creo justo y necesario establecer un límite en lo que planteas. Podemos debatir mucho sobre el rol de los murales artísticos y su impacto en relación a la seguridad. Podemos debatir mucho sobre la acción de seguridad, más allá de los murales. Todo eso me interesa. Temas de interés público para Puerto Varas: Seguridad, salud, educación, medio ambiente, planificación urbana y rural, cultura, deporte, entre otros.
Desde el 2016 hago cobertura de la realidad local. Debate elecciones municipales 2016, debate elecciones municipales 2020, entrevistas individuales a los candidatos, a los equipos de trabajo del municipio, diputados, senadores, ex convencionales constituyentes, gobernador regional, delegada presidencial, concejales, alcalde, ex alcalde, dirigentes vecinales, rectores de universidades, representantes de la cultura, la salud, la seguridad, entre otros temas. Sólo el año pasado en El Heraldo Austral entrevistamos a casi 100 personas, en el marco del programa La Entrevista de la Semana, entre quienes estaban los principales integrantes del actual equipo municipal. Conversaciones de una hora, en profundidad. Nunca interrumpir cuando están hablando los invitados, el sello de este espacio. Este trabajo era parte de un esfuerzo de equipo, preparado con cariño y dedicación. Puedes preguntar a los invitados sobre su experiencia participando de este espacio y por ahí te sorprendes con que cada uno de ellos estaba agradecido de esta oportunidad.
Como parte de este esfuerzo, desde hace más de tres años, todos los lunes, escribo la columna para el martes. Algunas mejores que otras, algunas no tan buenas, como quieras, pero nunca han sido con el interés de desinformar, confundir, o ese tipo de apreciaciones sentenciosas que expresas con tanta soltura en un diario, que, a sus 71 años, merece más madurez para sus hojas. Estar o no de acuerdo con el contenido, tono, énfasis, expresión y omisión de cada tema planteado, es algo que acepto, agradezco y promuevo. Para eso hago las columnas, porque creo que incentivan un debate necesario. Decir que tengo toda la verdad, toda la razón, sería tan absurdo como decir que todo lo que escribo es para confundir, para desinformar, como mencionas.
Las columnas que escribo no son una fábrica de chaquetas. Las columnas no son una tienda de mentiras, sesgos, ni un mecanismo sistemático de desinformación. Las columnas las hago con mucho corazón, esfuerzo y tiempo, para intentar, desde la opinión, fortalecer la continuidad de un debate que siento necesario para la comunidad. He visto prácticamente todos los concejos municipales, me interiorizo en los temas, sigo la realidad local desde hace años. En la parte en que te cuestionas de si es que me falta estudio, creo que en eso tienes toda la razón. Todos los días pienso que debería saber más de lo que sé, que me falta, que debo seguir aprendiendo. Y eso intento seguir haciendo. Seguir aprendiendo.
Sobre el oposicionismo del que me acusas, no lo comparto para nada. Sólo espero que a Tomás y su equipo le vaya bien. Así siempre se lo he comentado, quien por lo demás, en cada oportunidad que nos hemos encontrado, ha sido muy buena onda conmigo. Creo no equivocarme cuando digo que nos tenemos un profundo y sincero respeto mutuo, en parte, porque podemos reconocer el rol que cada quien tiene.
Puedo entender tu molestia. Puedo solidarizar con tu molestia. Puedo aceptar de que mis columnas pueden ser mejores. Puedo aceptar de que según tu criterio me falta educación. Todo eso. Lo que no concedo es que me acuses de querer desinformar y confundir a la comunidad. Mi propósito no es confundir, como dices. Eso es todo lo contrario a los valores que subyacen la vocación de ser periodista, carrera que estudié y es a lo que me dedico desde hace más de 15 años. Intentar enlodar mi carrera profesional, atribuyendo a mis palabras intereses ocultos, nocivos, falsos, es una triste manera de evitar el debate de fondo, ofreciendo tendenciosamente, como una moneda devaluada, protagonismo a tu juicio personal sobre mi persona.
Para debatir sobre el contenido de las columnas, encantado. Creo que evitar ese debate, calificándome como lo haces, no sólo esquiva, sino que, además, demuestra el hecho de que, ante la ausencia de argumentos, queda la descalificación personal. La caricatura. Las comparaciones injustas. La generalización.
Las columnas seguirán. Probablemente pronto vuelvan las entrevistas y así, ni una palabra que intente hundirme con ataques personales para callarme será suficiente para lograrlo. Periodismo es servicio público. Si no te gustan las columnas, no las compartes, perfecto. Pero no me acuses de querer desinformar a la comunidad, de querer confundir, con motivos ocultos, porque eso no solo es falso, además, es cobarde.
Por Pablo Hübner
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