[OPINIÓN] La balanza del amor y la disciplina: éxito de la crianza


Todos los padres saben que formar y educar a sus hijos(as) no será una tarea fácil. No existen las escuelas para padres, donde se pueda aprender un método exitoso para educar a los hijos(as). Ante esta situación, muchos se angustian porque no saben cómo enfrentar y resolver los problemas que se van generando en la interacción con sus hijos(as). El temor a cometer errores que más tarde perjudiquen a sus niños(as), muchas veces termina inmovilizándolos. Algunos copian estrategias que a otros padres les han resultado exitosas, pero al aplicarlas, a veces no arrojan los resultados esperados. Es lógico, porque se trata de otro niño(a), otros padres y otra familia. En general, podríamos decir que la mejor regla para la crianza, es saber que no hay reglas. Cada familia debe buscar y probar estrategias que les den los resultados que esperan, a través de un proceso de ensayo y error. En este proceso, es donde algunos padres “tiran la toalla”, no colocan normas y límites y terminan dejando que sus hijos(as) hagan su voluntad…los dejan ser y hacer (son los padres llamados “laissez faire”).

Pero, les tenemos una buena noticia. Un simple método, los ayudará bastante. Imaginen que tienen una balanza con dos platillos. En uno de ellos, está el amor de los padres; en el otro, la están disciplina y las normas. El secreto en el éxito de la crianza, es saber cómo equilibrar los dos platillos de esta balanza en cada una de las decisiones que tomamos sobre nuestros hijos(as). No podemos criar a nuestros hijos(as) siendo siempre amorosos, pero sin exigir disciplina ni aplicarles normas. Pero tampoco seremos exitosos al criarlos, si sólo aplicamos normas y disciplina siempre, sin interactuar amorosamente con ellos(as). El secreto, está en saber cuándo cargamos más el platillo del amor o vice versa. Con este método, no deberíamos tener temor o dudas al tomar decisiones de crianza. Pero lo peor que nos podría pasar es no tomar decisiones. Es mejor equivocarse, que no hacer nada. El error se puede corregir y es parte de nuestro aprendizaje. Pero si no hacemos nada, nada cambia y los problemas con nuestros hijos(as), en lugar de desaparecer, crecen y se vuelven cada más inmanejables. Se transforman en grandes “bolas de nieve”.

Tomar decisiones como padres desde la disciplina, consiste en enseñar a nuestros hijos(as) a respetar y cumplir las normas y actuar dentro de los límites establecidos. Esta manera de ser de los padres, permitirá que el niño(a) conozca los límites y restricciones para sus acciones más mínimas. El resultado es el desarrollo de la autoconfianza que robustecerá su autoestima. Lo contrario, genera niños con autoestima debilitada y una fuerte inseguridad, producto de no conocer “donde termina la cancha” de sus comportamientos. En otras situaciones, se hace necesario que nuestros hijos(as) sean acogidos en el cariño y amor de sus padres. Porque en esos momentos duros para el niño(a), lo único que necesita es apoyo y contención de parte de los seres que más ama en este mundo. Los padres deben aprender a saber “leer” en sus hijos(as), cuando tienen la necesidad de recibir ese preciado amor. Los padres deben ser empáticos y siempre colocarse en el lugar de los hijos(as), pero desde el corazón, no desde la razón.

Ellos, deben tener la certeza de que sus padres los aman. Esta certeza les da tranquilidad y seguridad. Los hace felices. Pero también, los niños(as) deben saber que tienen obligaciones y que deben respetar y cumplir las normas que se les imponen. Que conozcan que también esto, es parte del juego y la relación con sus padres. La felicidad de estos niños(as) está compuesta en partes iguales, por el amor y la disciplina. Hay que saber manejar y equilibrar la balanza de la crianza.

 

Gonzalo De los Reyes Serrano

Magister en Educación; Coach en Parentalidad Positiva

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