Maternidad y discapacidad

  • Cristóbal Sepúlveda Académico Carrera de Pedagogía en Educación Diferencial Universidad de Las Américas, Sede Concepción.


Es probable que una de las dificultades más desafiantes que debe enfrentar una madre es la de convivir con la discapacidad de un hijo. Los sentimientos de tristeza y culpa, y la esperanza de superación se entrelazan con los cuidados necesarios que todo menor requiere.

En este caso, la figura materna cobra aún mayor importancia debido a que es ella la conexión con su entorno y referente emocional, además de mediadora con las primeras comprensiones del mundo social. Sabemos que este rol es vital en el desarrollo de la infancia sobre todo en las personas con capacidades diferentes, tornándose fundamental incluso en la vida adulta, pues es un apoyo emocional y  referente en la toma de decisiones.

La disposición natural de las madres es la de fortalecer los actos de sus hijos para que puedan ser incluidos en la sociedad. Esta relación empática, es esencial para el desarrollo y progreso de los niños con esta condición, dado a que la mamá es la matriz de todo aprendizaje y sus enseñanzas son determinantes para la inclusión educativa, laboral y social.

En este sentido, contar con la participación activa de las madres, identificando las estrategias pertinentes para la inclusión en cada etapa de los ciclos educativos es un aspecto crucial que permitirá el éxito en la integración de niños y niñas con discapacidad.

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