Cómo trabajar la memoria y potenciarla en la tercera y cuarta edad


El aumento de la edad genera el descenso natural en diferentes funciones, producto del llamado envejecimiento fisiológico. Sin embargo, en la vejez, la memoria pasa a ser un aspecto de preocupación en las personas mayores y en su entorno cercano, considerado algo constante e intrínseco, que podría alterar su funcionalidad y por consiguiente su calidad de vida. Sabiendo que existen diferentes tipos de memorias y no todas se ven necesariamente afectadas en un proceso de envejecimiento normal, la que mayormente preocupa es la memoria episódica reciente, este tipo de memoria se encuentra ligada a un contexto de espacio y tiempo siendo más vulnerable al olvido, es la que nos permite recordar cosas como: dónde deje las llaves, qué cene ayer o alguna conversación por teléfono que tuve durante el día.  

Sabiendo lo anterior, “en lugar de preocuparnos debemos ocuparnos, por lo que sugerimos incorporar algunas acciones cotidianas, las que pueden ser incorporadas a las rutinas de las personas mayores, para mantener y estimular la memoria. De esta manera, estaremos potenciando un envejecimiento activo, que es lo que les dará calidad de vida finalmente”, dice Nayaret Flores, gerente corporativo de salud de la residencia para personas mayores Acalis:

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